Mateo Acosta
—Tú y yo tenemos una conversación pendiente, Marie—. Mateo la interceptó cuando estaba a punto de ascender la escalera rumbo a su habitación
. La tomó del codo con firmeza, sin dejar duda de que lo acompañaría a donde él dispusiera, y ese lugar era el despacho, donde se trataban los temas de mucha seriedad.
Marie fue obligada casi a volar para seguirle el paso en el trayecto, si no quería perder su brazo, aun así alcanzó a observar cómo los sirvientes terminaban de recoger el desor