Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba en una sala austera, frente a un hombre imponente. Su cabello castaño caía en cascada hasta el cuello de su traje gris, dándole una apariencia de autoridad y misterio. Era Michele Nicaso, o al menos eso decía ser.
Traté desesperadamente de recordarlo, buscando en los recovecos de mi mente confusa cualquier rastro de reconocimiento. Pero sus rasgos, aunque vagamente familiares, permanecían envueltos en sombras y no podía recuperar ningún recuerdo concreto.
Michele me mir







