El sacerdote se dirigió a los invitados con una voz firme y acogedora, proclamando la alegría que nos envolvía en ese momento tan especial. Su discurso era como una melodía reconfortante, preparándonos para la promesa solemne que pronto haríamos.
"Queridos amigos y familiares", su voz resonó en el espacio sagrado, "es con gran alegría que estamos todos reunidos aquí hoy para celebrar el amor y el compromiso de Michele Nicaso y Catarina Piromalli."
Los invitados respondieron al unísono con un so