EGAN
Mero dos pastas de chicle a la boca aguardando por ese imbécil. cae la noche y Massimo se sube al coche sentándose a mi lado.
—Como te fue en las reuniones —cuando todo esto termine a este hombre le daré vacaciones, realmente está haciendo un gran esfuerzo.
—Piden tu presencia, sabes muy bien que, aunque estoy siempre al frente, requieren la presencia del jefe mayoritario.
Ruedo los ojos, siempre es lo mismo.
—Me gustaría investigar a cada uno de ellos.
—Ya lo hice, están limpios hermano