DANESA
Siento demasiada vergüenza cuando siento lo que provoca sus besos descarados en mi cuello.
El clítoris me pica, arde, esta envuelto en llamas y deseo urgentemente poder tocarme para mitigar lo que sea que está golpeándome fuerte.
—¿Que estás haciendo? —le pregunto a Egan que besa mi cuello.
—Eso te pasa por estar en una cama que no te pertenece.
En aplasta con su cuerpo y captura mis manos posicionándolas por encima de mi cabeza cuando quiero apartarlo sin saber qué es esto que me está