DANESA
No quiero levantarme, sus brazos me rodean y el calor de su cuerpo me tiene atrapada. Quiero ser fuerte, rechazarlo, pero cada que lo tengo así, me es imposible no sentirme inevitablemente atraída hacia el.
Desde que me desperté siento algo muy duro contra mis nalgas y es poco lo que me nuevo completamente nerviosa porque más que sentirlo, quiero agarrarlo.
Que pervertida soy Dios santo, yo nunca había pensado de esta manera. El aire que sale de su nariz pega en mi cuello y estar entr