CAPÍTULO 97:
ALESSIA DE POV
Lo noté el día dos.
No porque alguien me lo dijera. Nadie me decía nada en El Centro a menos que estuviera registrado, documentado, o sangrando. Lo noté porque los registros de la cocina estaban mal. Tres bandejas, tres nombres, tres veces al día, devueltas llenas. R. Korren. K. Korren. N. Korren. Desayuno, almuerzo, cena. Intactas. Las enfermeras lo marcaron como “rechazo del paciente” porque ahora eran doctores, no chicos, y pensaron que no lo revisaría. Lo reviso