*Capítulo 42:
*ALESSIA*
Los túneles se tragaron el sonido en cuanto bajamos por debajo del muro sellado, y el aire de aquí abajo sabía a piedra mojada, hierro y algo más antiguo que hacía que la marca en mi muñeca se tensara como si reconociera el lugar aunque yo no lo hiciera. Unas huellas frescas cortaban el polvo del suelo, lo bastante profundas para saber que quien las había hecho iba rápido y no intentaba ocultarse, y el resplandor del ancla no se había apagado; nos tiraba hacia adelante