**Punto de Vista de Laurabeth**
Las palabras “el niño es mío por sangre” flotaban en el aire como veneno. No podía respirar. No podía pensar. Solo podía mirar a Vinicio mientras su rostro se convertía en una máscara de fría piedra. Era mi marido. El hombre que me había reclamado en la oscuridad. El hombre que me llamaba su pumpkin. El hombre cuyo hijo crecía dentro de mí. Sin embargo, en ese momento me parecía un extraño.
—¿Qué quiere decir? —susurré. Mi voz sonaba débil y lejana—. Vinicio, dim