**Punto de Vista de Vinicio**
La habitación del hospital se sentía como una jaula cerrándose a nuestro alrededor. Me encontraba junto a la cama de Laurabeth, sujetando su mano con tanta fuerza que temía romperle los dedos. Las máquinas pitaban con un ritmo constante y burlón. Su rostro estaba pálido y el sudor perlaba su frente. Otra contracción la golpeó y ella gritó, arqueándose contra el dolor. Me sentía impotente por primera vez en mi vida. Todo mi dinero y todo mi poder no significaban nad