(Perspectiva de Rodrigo)
El traqueteo de los cubiertos contra la porcelana debería haber sido un sonido familiar y reconfortante, pero, esa noche, parecía que cada golpe me retumbaba dentro de la cabeza. El comedor estaba iluminado por una luz tenue y el olor al asado que había preparado la cocinera lo llenaba todo. Laura no paraba de hablar sobre un proyecto de plástica del colegio, gesticulando con el tenedor pringado de puré, y Mariana… estaba allí, prestándole una atención de verdad, sonrie