El día se va en un parpadeo y de pronto me quedo dormido después de acostar a Sammy.
Mi cuerpo comienza a despertar y abro un ojo, intentando ver qué hora es, pero no consigo enfocar bien.
Siento que ya es un nuevo día, uno que llegará de seguro con muchas cosas por hacer.
Vuelvo a intentar mirar y el sol se cuela por las ventanas del departamento.
Aterrado, me doy cuenta que ha amanecido y olvidé despertarme para revisar a la bebé a las cinco de la mañana.
Me paro de la cama y corro hacia su h