Mundo de ficçãoIniciar sessãoCADENCE
Su calor me envuelve de una forma que pone a llorar a mis ovarios, si eso es posible de alguna manera.
—Dios, tu olor… te extrañé tanto, Dulce.—gimotea en mi cuello y lo siento dejar pequeños besos allí.—Sé que no quieres hablar de nada aún, pero… quiero que sepas que no pienso dejarte ir, nada hará que me aleje de ti de nuevo.— susurra y lo escucho bostezar. —Eres la mujer perfecta… la mujer perfecta para mí, Cadence. No voy a perderte,







