En la sala de finanzas, Tamir y Michaluz ingresaron las notas en la computadora. Él habló y ella escribió, completando el papeleo de acuerdo con la plantilla estándar de la empresa. Renata estaba haciendo las hojas de trabajo en la otra habitación mientras ellos jugueteaban con las notas. Con cada billete, el valor los sorprendía, pero no los asustaba, pues ya estaban bastante acostumbrados después de casi ocho meses trabajando allí, en el caso de Michaluz siete. Con la mesa llena, Tamir toma s