MI COÑA PAGÓ EL CRIMEN DE MI MAMÁ
HADES MASSIMO (ML) — 43 AÑOS
ANA WINTERS (FL) 20 AÑOS
“¿Qué ha hecho mi mamá? Nadie fue tan tonto como para robarle a Hades Massimo. Pero mamá sí le robó.”
Ana despotricaba para sí misma, sentada, con las manos retorciéndose en el regazo y la mente dándole vueltas, preguntándose qué le habría pasado a su madre por la cabeza para que le robara a alguien como Hades.
Ana amaba a su padrastro; él era todo, todo lo que ella quería en una figura paterna. Le daba dinero, la llenaba de regalos sin motivo, la llamaba con apodos como “Pookie” y “Muñeca” y otras cosas que la hacían sentir tan querida que quería estallar de felicidad.
Pero no era ingenua.
Su mamá le había dicho una vez: “Tiene un par de clubes, cariño”. Pero sabía que era una palabra clave para clubes de striptease, casinos y un montón de negocios ilegales. A Ana no le importó, hizo la vista gorda y se hizo la tonta, porque no le importaba y nada de eso la afectaba. Hasta ahora, su madre lo había