Capítulo 2
Él llevaba una camiseta negra ajustada sobre esos hombros anchos, el tipo de hombros que parecían capaces de lanzar a un hombre adulto al otro lado de la habitación sin sudar, jeans oscuros bajos en sus caderas, brazos cruzados sobre el pecho de modo que los músculos de sus antebrazos destacaban gruesos y marcados.
Su rostro se mantenía casi inexpresivo, líneas duras alrededor de su boca y ojos, pero en el segundo en que salí del auto arrastrando mi bolsa de lona, esa pequeña curva o