32. Maravilloso pecado
32. Maravilloso pecado
⤝AXEL⤞
«Quiero que me beses, Axel».
Desde que escuché la petición de Mila, supe que estaba perdido. Lo que vino después… no puedo describirlo. Es un cúmulo de emociones que sobrepasa todo razonamiento. No puedo respirar. No puedo pensar.
Lo único que existe en este momento es el cuerpo de Mila sobre el mío, el calor de su piel contra la mía y su respiración entrecortada junto a mi pecho. La realidad me golpea con la fuerza de un guante de boxeo, pero no estoy listo para a