Estela se puso a llorar sentada mirando la ventana, segunda vez que pasaba por esa situación de que le decían que su hijo había muerto. Eulogio también se quebró porque lo quería como a un hijo. Una de las empleadas que estaba escuchando se comunicó con Ángela para que viviera a ayudar a Estela, ya que Eulogio también estaba muy afectado.
Ángela estaba con Peter en su oficina cuando recibió la noticia, allí no pudo contener las lágrimas y Peter la abrazo, afectado también. Él le avisó a Joaquín