Peter llevó a almorzar a Ángela a un restaurante muy elegante, era la oportunidad a que tenía con ella.
-Ángela, la verdad es que desde hace tiempo que te quería pedir disculpas-
-¿¿disculpas??-
-sí por lo que pasó en Año Nuevo… la verdad es que yo estaba ebrio y no me dí cuenta de que entré a tu cabaña y…-
-¿quieres decir que hubieras entrado a cualquier cabaña?-
-ehh no… si, es que como te dije, yo estaba…-
-ebrio- dijo seca Ángela -claro no te preocupes, yo sé que sería imposible que sobrio