Día domingo Kate tenía vuelo después de almuerzo, así que se levantó temprano, pidió desayuno a la habitación y lo tomó en el balcón mirando al mar, en bata, pantuflas y con el pelo mojado. Después aprovechó para ir al centro comercial y llevarse algunas artesanías y comprar algunos vestidos.
La mañana se pasó rápido, entre compras, paseo, jugos naturales y un rico almuerzo de pescado fresco y bien cocido, ya de vuelta al hotel se dispuso para empacar, quedaban unas horas para el vuelo, así que