Todos los rehenes estaban formados y Ultha les dijo con voz fuerte: - Hoy iremos de caza, tenemos las estructuras de las rucas de palos, pero hay que forrarlas con pieles. A cada uno se les entregará una lanza y cada uno deberá volver con un animal al atardecer, esa será su primera prueba para ser Wulka.
Andrés, Paolo, Juan, Arturo, Peter y Antonio se miraron entre sí, un poco angustiados porque nunca en su vida ninguno había cazado ni siquiera un ave.
Las mujeres escucharon todas las instrucci