20
Kendall y yo estábamos desnudos tirados en el piso de mi oficina, ella estaba frente a mi, mirándome con una sonrisa traviesa, yo espere un poco, estaba seguro que iba a decir alguna locura.
— ¿Quieres jugar a la botella? — Me preguntó.
Me rei, era increíble como podía leerla tan bien, Kendall era como un libro abierto, siempre poniendo mala cara para tratar de ocultar sus verdaderos sentimientos, pero lo que más me gustaba era que ya sabía cuando estaba tramando algo, así no me tomaba desape