Una semana transcurrió, Stefano estaba de regreso a la mansión, Alessandro y su familia volvieron a su residencia, todo estaba volviendo a la normalidad los cuatrillizos estaban en sus habitaciones y Luggina cada mañana antes de ir al colegio, pasaba a mirarlos.
- Se portan bien mis niños. Vuelvo pronto para jugar con ustedes .
Dió un beso a cada uno de ellos y salió bajo al comedor para tomar su desayuno, mientras sus padres estaban en la sala de star.
- Ya estoy lista papá.
- ¡Bien! Te......