Stefano y Alexa, se alejaron del lugar, habían hecho una gran amistad, salían de paseo con sus hijos, al cine y los llevaban al centro ecuestre para las prácticas.
Stefano vió la tristeza en los ojos de Alexa al ver cómo Alessandro se alejaba con Pierina.
Alexa sentía una presión en el pecho, últimamente no se sentía del todo bien, sentía mucho cansancio, mucho sueño, se llevó las manos a su cabeza y se tambaleó y Stefano logró sujetarla para que no caiga al suelo.
- ¿Te sientes bien? Preguntó