Las vacaciones de Luggina eran como siempre, llenas de aventuras y emociones ella y su familia tenían viajando por toda Sudamérica.
Su última semana sería en Moscú, las costas de Sochi, con un hermoso clima templado, con sus lagos y playas.
Así como sus pistas rojas y negras para esquiar en invierno.
- Papito yo quiero venir para aprender a esquiar. - Dijo muy convencida de que en las próximas vacaciones eso era lo que arian.
- Primero tendrás un entrenador, luego vendrás. - Vio la expresión