Salí de mi ensoñación, di vuelta y regresé a la mansión, le daría este tiempo a ella, de pensar, liberarse, reflexionar, y sobretodo, que se dé el tiempo de pensar en la bebé.
"" Estoy seguro que de haber estado consiente de todo, ...No!... No!! No! quiero ni pensarlo."
Metido en mis pensamientos, no me fijé y ya estaba en casa,
--- Señor! El señor Renato lo espera en el despacho.
--- Bien, gracias.
Desmonté, le entregué el caballo al caballerango, y caminé al interior de la casa, fuí al estudi