Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos al departamento y todo el camino Roma no dejaba de acariciar mi pierna muy ansiosa, no sé si fueron las copas de vino o que está tan emocionada de tener su alta que ya desea que arremeta contra su cuerpo sin piedad. Ha sido un desafío muy grande para mí ser cuidadoso con ella, más con la intensidad que maneja y me la transmite constantemente. La conozco y sé la forma en que le gusta que la toque y a mí me gusta también hacerlo así duro y salvaje, por supuesto, solo que debía cuidarla







