Punto de vista de Henry
Siempre he estado encaprichado con la mamá de Clara, la señora Selina. O “Lina”, como insiste en que la llame cuando Clara no está cerca. Tiene cuarenta y cinco años, está divorciada y tiene un cuerpo asesino que mantiene tonificado con yoga y persiguiendo a sus nietos los fines de semana. Cabello oscuro que cae en ondas y tetas que me hacen actuar como idiota cada vez que me abraza para saludar.
Clara es mi novia desde hace dos años; claro que es bonita, dulce y diverti