_ Sé una buena persona y llévala a casa ahora. Está demasiado borracha para estar aquí.
Con eso, me encierro en el baño.
Una menos, quedan dos.
Algo me dice que sacar a Jenny y Verónica de aquí no será tan fácil.
La puerta de la habitación se cierra y hay un letrero colgando del clavo que dice Soldado.
Llamo una vez, bastante cautelosamente.
_ ¡Solo entra, muñeca! _ grita alguien, riéndose de mí mientras pasan.
De acuerdo….
Giro el pomo y entro en un pasillo estrecho que conduce a una h