37. Detrás de ti
Julieta observa la hora en su teléfono antes de que su padre le pide que se lo entregue rápidamente.
—Tíralo al mar, o sino nos descubrirán —Marcus poco a poco se va a acercando hacia la orilla—, pudieron haberte rastreado.
Julieta se levanta del asiento y aunque con mucho pesar, arroja el télefono al mar, retrocediendo con asombro.
—Está todo bien, hija. Ahora apresuremonos. No tenemos mucho tiempo antes de que se acerquen hasta aquí. No confío en que no hayan usado tu télefono para saber dó