36. Un mundo vacío
—¡Atrás! ¡Todos atrás! —es lo que indicaba el polícia a la multitud anonada que había visto el revuelo ocasionado por Margot Peterson, como aparece ahora en las noticias.
Román está perdiendo la cabeza cada segundo que pasa porque en un abrir y cerrar de ojos su esposa ya no está a su lado. Ahora observa la televisión frente a sus ojos en la casa presidencial donde ha llevado a Lizzie desde que salió con ella la noche anterior.
La había seguido.
Siguió a Julieta entre la multitud, llamándola p