Alicia estaba sentada en la sala de estar de su mansión era la segunda vez que discutía con esa maldita mujer, al parecer había cambiado demasiado que no le tenía miedo.
Tenia que recordarle de lo que era capaz, de seguro ella lo había olvidado, su familia seguía siendo más poderosa, Nicolle tenía dinero pero no lo suficiente como para enfrentarse a ellos, tomo su celular y marco el número de su hijo, el teléfono empezó a timbrar, una sonrisa se dibujo en sus labios.
__¡¡Hola mamá!!
__Hola hijo