Kin estaba sentada en su habitación, en el internado habían varios chicos que venían de familias adineradas.
Ella no se sentía a gusto allí, extrañaba a su madre a diario, pero se la habían llevado muy muy lejos para que no pudieran encontrarla, su padre era una persona muy mala en realidad, veía a su abuela los fines de semana y sólo por un par de horas.
Incluso habían cambiado su nombre, nadie le daba explicaciones, sólo le decían que debía de responder a un nombre diferente, no podía tener