##GRACE
Cuando me desperté ya había pasado la mitad del día. El lugar a mi lado donde Silas solía dormir estaba vacío y frío, lo que significaba que se había marchado hacía tiempo y me había dejado dormir. Siguiendo su costumbre, había una nota adhesiva de color rosa pegada en la pantalla de la lámpara de mi mesilla de noche. El color brillante me llamó la atención casi al instante cuando el sol del mediodía se reflejó en ella. Cogí la nota y leí las palabras escritas con su inmaculada letra.