Capítulo 74
Los gritos salían de todos lados, el ruido de disparos rompiendo cristales, autos golpeando contra otros. El intento de los humanos por escapar de los ataques, el pánico era palpable en el aire, los llantos desesperados de los niños y los padres que corrían sólo para enfrentarse a Maas bestias o soldados. Los pocos policías que había en Oryton hacían todo lo posible para mantener a aquellas criaturas bajo control, pero sus armas no eran suficientes contra la velocidad que tenían las criaturas, m