Irma en la mañana recibió el llamado de Kiara - Hola, mamá, ¿cómo estás?
- Hola, mi amor, me tenías preocupada, varias veces te marca y jamás me respondiste - le reprocha molesta, aunque ahora que la escucha hablar, está más tranquila, igual se preocupa por ella.
- Estoy en una isla paradisíaca del Caribe, mamá, quédate tranquila, estoy bien, ya me alquilé una pequeña cabaña y pienso estar un tiempo aquí, hasta pasar este periodo de angustia, no quiere estar cerca de Aitiana, por eso prefiero a