Irma no deja sola a Aitiana.
Irma duda por un segundo, pero responde rápidamente — No, aquí no vino, habrá querido venir y luego tuvo algún compromiso y seguro no ha podido llegar.
— Madrina, necesito urgente hablar con él, me puedes ayudar por favor, quiero decirle algo muy importante para mi, necesito que lo escuche, lo dice mientras sus lágrimas corren por su mejilla.
— Te das cuenta porque no debe recibir visitas, mira como se puso, Ignacio, Ignacio.
— Irma yo estoy bien, Aitiana trata de calmarla, pero no la escuche.