Hacía unas horas habíamos llegado de Montería. Anoche la pasamos increíble, si bailar con Yaro fue increíble, rematar la noche con nuestros cuerpos desnudos fue magnífico. A nuestra llegada los perros nos recibieron con mucha alegría.
No he hablado con Onely, pero algo me dice que pasaron cositas importantes entre ellos. Además, por lo que me dijo Yaro en el camino de regreso. Jabir era el más libertino, sin embargo. Por lo que su madre, padre, y nana suelen comentar. Era un hombre entregado a