Salomé nos comentó que una vez llegara Jabir nos reuniríamos a desayunar y luego a poner las cartas sobre la mesa y me parecía bien. Después de todo los íbamos a utilizar para que nos protegiera de lo que decida la organización. Y poner la verdad de lo que se pueda decir siempre ayudaba.
Yasar dormía, toda la noche la pasaron trabajando. Era extraño lo mucho que lo extrañé anoche para dormir. Solo ha pasado unos días en los que he caído rendida a ese cuerpo de chocolatina, a su deliciosa mane