Miraba a mi mujer suplicando con la mirada el saber todo. Pero era un riesgo en su estado. —Tocaron a la puerta. Al abrir era Yasar, ingresó con mi maletín donde tenía mis juguetes, la memoria de Gustavo y la carta.
—Hola, Onely. No puedo estar más de un minuto. Lía y Amira por lo ocurrido debieron irse de la clínica y estarán en Las Nubes. —Su corazón se alteró—. Estaré cuidándolos.
—Gracias. —Salí con Yasar.
—¿Situación?
—Vinieron por tu familia, los contrató la Araña. En la agencia cambia