Desperté muy cansada, y la razón fue por habernos acostado tan tarde anoche hablando con Lía y Amira de lo ocurrido con Canadá. Del golpe que la Araña le dio a Sabueso y por eso nos acostamos pasada la una de la madrugada.
La señora Carmenza quien aún no salía del asombro ante la verdadera cara de Juan Carlos y los alcances de mi madre lastimosamente, pero le contamos todo lo que debía saber y le pedimos el favor de que hablara con la verdad en la fiscalía. Y en esa diligencia era que se encont