Fui a mis siguientes clases y quedé agotada. Mí barra de interacción social se agotó totalmente cuando un par de chicas hablaron conmigo para saber más de mí. Todas parecían ser buenas o, mejor dicho, decentes. Ninguna me miraba de mala forma, ni se dirigió a mí de forma despectiva.
Me pidieron mí número para que estemos en contacto y se los hubiera dado si no fuera porque no tenía celular. No hubo inconveniente, dijeron que seguirían hablando conmigo en la clase y los recreos, además de que po