UNA CITA.
Narra Aiko.
Desayune y salí de la habitación, lavé los utensilios de comida y le pedí a Alicia que me indicara dónde lavar mi ropa, ella quería hacerlo por mí pero no se lo permití, metí la ropa a la lavadora y luego la guindé en un espacio de mi habitación junto a la ventana para que el sol y el viento hicieran su trabajo ya que la tela se encogería en la secadora y perdería mi único traje.
Me acosté en la cama frente a mi computadora, me coloqué audífonos para escuchar música mientras escrib