Mundo ficciónIniciar sesiónEl día del almuerzo había llegado y, en consecuencia, Elizabeth y Coral estaban listas. Tiziano se había comprometido a recogerlas, así que ambas esperaban abajo, en la entrada de su edificio. No pasó mucho tiempo antes de que el italiano apareciera en su lujoso deportivo para llevárselas. Era la primera vez que Elizabeth veía en persona a la hermana pequeña, y le pareció una chica tímida.
—¿Te gusta la comida italiana, Coral? —preguntó a través del espejo retrovisor.Elizab






