POV de Vanessa
Entramos al edificio y dejé de respirar.
El vestíbulo era todo mármol y luz, un techo tan alto que desaparecía entre las sombras encima de nosotros.
Una araña colgaba en el centro como una cascada congelada de cristal, lanzando arcoíris a través del suelo pulido.
Música suave sonaba de algún lugar que no podía señalar. Flores frescas se erguían en floreros altos —peonías, mis favoritas, era perfecto.
Giré en un lento círculo, mi mano presionada contra mi pecho.
—Oh, Robert —susu