POV de Vanessa
—¿Qué haces aquí?
Las palabras salieron más cortantes de lo que pretendía. Mi voz sonó extraña en mis propios oídos, tensa y aguda, nada como la mujer que Robert seguía llamando su esposa.
Mirabel sonrió.
—Fui invitada a la gala, tontita. —Inclinó la cabeza, su pelo rubio miel captando la luz de la araña—. Por supuesto que no me perdería a mi hermana entrando en la sociedad.
—No te quiero aquí —dije. La miré directamente a los ojos.
—Bueno, eso es demasiado triste. —Rió, un peque