20. Las desgracias nunca vienen solas
Gregory:
Se había quedado dormida durante el trayecto, me imagino que había sido demasiada presión, lo peor de todo es que ese gusano se había escondido demasiado bien, tanto que mi equipo no podía encontrarlo.
- Por tu expresión, sé que no lo has encontrado, de lo contrario, no estarías asesinando el asiento de enfrente con tu mirada –dice Har sacándome de mis pensamientos.
- Tienes razón, me enferma no poder encontrarlo, no sé qué tenga planeado hacer –digo en voz baja, no podía arriesgarme a