**Jacob**
Volví a mi habitación de la misma manera en que siempre caminaba a cualquier parte. Con paso firme. Sin apresurarse.
Me senté al borde de la cama y miré fijamente la pared de enfrente.
*¿Me usó?*
El pensamiento llegó en silencio y se negó a marcharse.
Lo examiné, dándole vueltas de la misma manera en que examinaba cualquier problema, sin sentimentalismo, sin ruido.
Anoche ella había venido a mí vulnerable y temblando, y yo había creído cada segundo de ello.
*Lo sentí* cada segundo. Y