Mundo de ficçãoIniciar sessão«Eso no puede ser, soy su madre» me rectifiqué, porque mi percepción estaba errónea.
Decidí no escudriñar más en su mirada y lo ignoré no sin antes revisarme brevemente, aunque tengo un albornoz de seda en color rojo, voy decente y no se me ve nada, incluso el vestido que tenía en la mañana era más corto y ajustado.







