Capítulo 60: Una apuesta cumplida.
—No lo haré —respondí, firme en mi decisión.
—Bueno, eso significa que este lugar se ha vuelto demasiado blando con sus reglas, ya no se cumplen los favores del vencedor —dijo ella, con desafío y burla en su voz..—¡Cállate, zorra! —gritó furioso un hombre de aspecto amenazante, mientras agarraba bruscamente el brazo de Eva.
Sentí cómo mi sangre hervía ante el atrevimiento de alguien tocando a mi mujer, su delicada piel no merecía ser mancillada de esa manera.
—¡Aparta tus asquerosas manos de mí